El teatro Quijano de Ciudad Real acogió ayer la puesta en escena de la zarzuela El barberillo de Lavapiés, un montaje de la Compañía Lírica Conde de Orgaz, integrado en la programación de la Red de Teatros de Castilla-La Mancha.
Dirigida por el José Luis Romero-Salazar, la compañía toledana está compuesta por una orquesta de 20 profesores y un elenco de cantantes-intérpretes, entre quienes se hallan Carmen Iglesias, Rafael Coloma, Ricardo Muñiz y Rosa Ruiz, que ayer hicieron las delicias del público.
Los espectadores, en una aceptable entrada, disfrutaron con una trama en la que se entremezcla una conspiración política con una historia de pícaros y nobles en el Madrid dieciochesco. Es decir, trufada de majos y manolas, nobles disfrazados de plebeyos y que concluye con un final feliz para las dos parejas protagonistas.
El barberillo de Lavapiés se estrenó en 1874 y es una zarzuela en tres actos compuesta por Francisco Asenjo Barbieri y letra de Luis Mariano Larra.