La Hermandad de Jesús Nazareno remonta sus orígenes hasta 1725 y es, por tanto, una de las cofradías históricas de Ciudad Real. Su imagen titular goza de gran veneración entre los vecinos de la capital. Al frente de esta agrupación se encuentra desde 2005 Sandalio León Espinosa y a su alrededor todo un grupo de jóvenes directivos.
El máximo responsable de la cofradía asegura que la característica más importante del Nazareno es su estilo de hermandad y la imagen, «que tiene un rostro sobrecogedor, que hace que la gente, cuando se queda mirándola llegue a una expresión casi de miedo». Al ser una marcha que se desarrolla en la madrugada del Viernes Santo, resulta sobrecogedora en la calle.
León señala que su Hermandad no se identifica más que con Ciudad Real al completo. «Entre cofrades se conoce a nuestra imagen como El Señor de la Ciudad, y por eso el año pasado hicimos hermano mayor honorario al pueblo de Ciudad Real», comenta. Este hermano mayor recuerda que antiguamente, después de la Virgen de Prado, el Nazareno era la imagen más venerada en Ciudad Real.
Actualmente, está cofradía está en una tendencia al alza: cuenta con 432 hermanos, mientras que en 2005, cuando Sandalio León asumió la máxima responsabilidad del grupo, la cifra estaba en poco más de 280. Pero aún busca más, motivo por que la Hermandad se ha embarcado en el denominado Proyecto 500. «Tenemos una hermandad de 300 años de historia y si todavía no llegamos a 500 hermanos, algo falla». Su proyecto pasa por incentivar a quienes se acercan a rezar ante el Nazareno en su capilla para que asuman la idea de integrarse en la Hermandad.
A esto se añade la invitación a las personas próximas por amistad o parentesco con los miembros de la cofradía para que conozcan sus actividades, con el deseo de generar en ellos la inquietud de incorporarse. «Queremos que vean cómo funciona la hermandad, qué actividades realizamos», señala.
Otra forma de contactar con la Hermandad es el chiringuito que montan en las fiestas de Santiago (antes se hacía en las de San Pedro, hasta que se suspendieron).
Sandalio León recuerda que a lo largo del año, fuera del periodo de Cuaresma, se realizan numerosas actividades, algunas con el objetivo de recaudar fondos, a parte de las cuotas. Otro capítulo lo forman las charlas de formación, coloquios, actividades en la casa de Hermandad y hasta un torneo deportivo, además del apoyo al grupo joven para su propia programación. Una de sus actividades más conocidas fuera de la Cuaresma es la fiesta de los Reyes Magos y la recogida de alimentos para las familias desfavorecidas.
Sandalio León se toma la responsabilidad de hermano mayor como una tarea en la que hay que aprender a delegar. «Hay que rodearse de una serie de personas que forman la Junta de Gobierno, y luego que cada uno tenga su área y dentro de ella su poder de decisión», explica. Los difícil, a su juicio, es acertar con esas personas y saber colocarlas en el puesto adecuado: «Cada uno debe limitarse a hacer lo que sabe y lo que puede», sentencia.
León cree que el futuro de la Hermandad es prometedor, en lo que tiene mucho que ver que el año pasado se fundara el grupo joven. «Cuando nosotros entramos, la mayor parte de los hermanos eran de edad bastante avanzada y es difícil introducir cambios, pero ahora hay más renovación y más atractivo para los jóvenes», comenta.