La exposición de arte religioso de la Asociación de Cofradías, que se inaugura esta tarde en el Obispado, adopta este año la formación de una típica marcha procesional en la que el paso del misterio agrupa imágenes de diferentes hermandades y el paso de la Virgen muestra a la de la Misericordia.
Gonzalo Barreda, vocal de juventud de la comisión permanente de Semana Santa, que junto con la vicetesorera, María del Carmen Pinto, es el responsable del montaje de la muestra, explicó que el objetivo de esta configuración es «dar un cambio a la exposición», a la vez que se intenta dar una visión conjunta de las novedades de las diferentes hermandades, de las restauraciones que se han hecho este año, y de los elementos más antiguos del patrimonio cofrade.
De esta forma, la exposición tiene su propia cruz de guía y sus faroles tras los que se disponen las túnicas de casi todas las hermandades de Ciudad Real, e incluso el cortejo incluye a los acólitos.
El paso de misterio es único, puesto que nunca será posible verlo en la calle, ya que se ha compuesto con el Hebreo de Las Palmas, el Buen Romano de la procesión del Encuentro, la imagen de Jesús Caído, la Virgen del Calvario del Cristo del Perdón y de las Aguas, y el San Juan de Longinos.
En el segundo tramo, el que corresponde al paso de la Virgen, se muestran las túnicas de las hermandades con advocación mariana. La teórica marcha procesional se cierra con la imagen de la Virgen de la Misericordia, recién restaurada. También se muestra el atuendo de algunos costaleros de Ciudad Real.
En todo el recorrido se muestran también diferentes elementos tradicionales de una procesión, como los estandartes y emblemas que puntean los distintos tramos.
Barreda explica que en el centro de la sala se encuentra otros elementos, como la antigua túnica que utilizaba la hermandad de Jesús Cautivo, junto a algunos elementos nuevos, como dos angelotes que estrena el Cristo del Perdón y de las Aguas, y dos bocinas que incorpora a su patrimonio la cofradía de Jesús Nazareno.
Al mismo tiempo, esta hermandad aporta a la exposición con un antigüedad, un cordón de la antigua imagen de Jesús Nazareno, la que procesionaba por las calles de Ciudad Real antes de la Guerra Civil. La hermandad de la Dolorosa de Santiago muestra una media luna de plata que data de principios del siglo XX.
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