La Hermandad de La Coronación de Espinas puede presumir de su juventud. Apenas tiene 18 años. Se fundó en 1992 y esa juventud es también una de las características de sus componentes y de su junta de gobierno, que encabeza Santiago García Ortega.
El responsable de la Coronación matiza que no es hermano de los de primera hora, aunque explica que siempre le gustó esta cofradía, aunque por su vinculación como costalero con la Dolorosa de Santiago, que también procesionaba el Jueves Santo. Finalmente, se inscribió como hermano hace ocho años, se incorporó a la junta hace tres y ante la dimisión del hermano mayor dio el paso al frente hace dos años.
Para este joven dirigente cofrade, su objetivo es «revolucionar un poco la hermandad y que los hermanos también ayuden», claro que el cambio más notable que se ha introducido es el de la fecha de la procesión: desde el Jueves Santo se ha pasado el Domingo de Ramos. Pero ya antes de introducir esa modificación de fechas cambió los horarios, «pero desde el principio, mi idea era pasarlo al Domingo de Ramos y estuve luchando por hacerlo». La modificación llegó ya el año pasado.
A la hora de justificar la traslación en el calendario, García Ortega aclara que el Domingo de Ramos «es un día que a esta hermandad le pega bastante. Estábamos en el Jueves Santo, que era un embudo, hacía difícil encontrar nazarenos, costaleros... Era difícil sacar la hermandad a la calle», sentencia.
Sin embargo, cree que en el Domingo de Ramos pueden participar más hermanos. Como referencia, apunta que ya el año pasado la imagen del misterio salió a costal, «que hace ya cuatro años que no salía así», aunque para ello el hermano mayor hizo de capataz junto a Manuel López Arenas.
Ahora, sus esperanzas están en que muchos nazarenos que el año pasado se retrajeron vuelvan al ver que el cambio de fechas dio buen resultado. De momento, los hermanos son unos 420, y el objetivo es poner en la calle un número de túnicas cercano a esa cifra.
En cuanto al paso del Palio, García Ortega subraya que su hermandad es la única que desde su fundación apostó por las mujeres costaleras .De hecho, su paso de palio, la Virgen del Perdón, lo lleva una cuadrilla formada íntegramente por mujeres, mientras que el titular va sobre las espaldas de una cuadrilla mixta.
De hecho, el máximo responsable de la Hermandad cree que si hay algo que caracterice a la Coronación es precisamente el protagonismo que tienen en ella las mujeres, además de la juventud de la mayor parte de sus componentes.
A la hora de atraer a nuevos hermanos, el dirigente de la Coronación confía, sobre todo, en el boca a boca, en que los amigos y familiares de los que ya están en la hermandad se sientan atraídos o por que los que les vean a partir de ahora en su recorrido del Domingo de Ramos se sientan identificados y «quieran colaborar con nosotros». Esto se añade al influjo que puedan tener sobre la gente vinculada a su parroquia, La Merced, de cuyo grupo catequista surgió La Coronación.
García Ortega califica la vida del hermano mayor como «muy complicada», ya que hay que atender también las responsabilidades laborales y familiares. «Yo trabajo casi siempre de noche y eso me permite dedicar tiempo al cargo, y también que mi esposa es de la hermandad y está en la junta y eso es un apoyo muy grande», comenta.