La Coral Polifónica Esperanza de Guadalajara durante su actuación en la iglesia de San Ignacio
La habanera El Abanico fue la encargada de poner el punto y final a la sexta edición del encuentro de corales que reunió ayer a decenas de coralistas que encuentran en el canto el placer de una afición y la aspiración de deleitar al público con sus interpretaciones.
Guadalajara, Manzanares y, por supuesto, Ciudad Real fueron las ciudades representadas en este encuentro que pretende dar a conocer este tipo de música. La Coral Polifónica de la capital es la encargada de organizar este evento en el que todos los participantes asisten «con muchas ganas». No en vano, Gerardo Torres, uno de los integrantes de la coral ciudadrealeña, recuerda que todo el año «se centra preparar este encuentro y aunque nuestra participación es limitada, ya que cada coral canta cinco canciones, tienes la alegría de que traes gente de fuera, con los que compartes un fin de semana muy especial».
En esta ocasión, la Polifónica de Ciudad Real compartió escenario con los grupos Esperanza, de Guadalajara, y Mansil Nahar, de Manzanares, que en los próximos meses invitarán a los ciudadrealeños a eventos similares en sus ciudades «porque de eso se trata, esto es un pequeño intercambio que realizamos entre todos nosotros», explicó Gerardo minutos antes de salir a escena y mientras sus compañeros «calientan» sus voces.
(Más información en la edición impresa)