Teresa Espinosa.
La concejala del Grupo Socialista Teresa Espinosa volvió a pedir ayer la dimisión del responsable del área de Festejos, Ricardo Peral por la «nefasta» programación de la feria y fiestas, aunque añadió que si el edil no renuncia, la alcaldesa debería cambiarle de funciones o situar el área bajo la supervisión de un funcionario experimentado.
Teresa Espinosa inició su balance de feria subrayando que la obligación de su grupo es trasladar al equipo de Gobierno las impresiones que han recibido de los ciudadanos «de forma seria, oficial y contundente». Cuando más los periodistas le preguntaron por las fuentes de las que se sirvió para valorar la opinión de la sociedad, esgrimió su contacto directo con los ciudadanos, su asistencia a la mayoría de los actos y una doble página que La Tribuna publicó el pasado lunes con una encuesta a pie de calle.
La crítica de la concejala de oposición no afectaba únicamente al programa de festejos, también a las valoraciones positivas que realizaron días atrás diferentes miembros del equipo de Gobierno.
La edil socialista reconoció que ha habido crisis este año, pero sobre todo «crisis de falta de ideas, de organización por parte del concejal», a quien criticó por el resultado de las ferias de 2007 y 2008, los carnavales o las cruces de mayo a lo largo de su mandato. En otro momento de su intervención, reivindicó a Ramón Barreda, anterior concejal del área, a quien atribuyó el mérito de haber dejado la feria de 2007 «medio organizada». «Querido Ramón, vuelve», sentenció.
Espinosa recordó las numerosas críticas vertidas por los vecinos, como desorganización, falto de actividades para jóvenes, sin ideas y otras muchas que no han partido del grupo socialista, sino «del propio pueblo», antes de reclamar que «por dignidad debería dimitir» (en referencia a Peral).
Del mismo modo, reprochó a Juan Caballero que incluyese en su defensa de la programación festiva la apertura de dos nuevos quioscos en La Atalaya y el parque del Pilar que estarán abiertos todo el año. «Me parece de muy poca vergüenza». Del mismo modo rebatió el argumento de la mayor participación en actividades como los toros que esgrimió el portavoz del equipo de Gobierno, Francisco Cañizares, en que con una oferta más reducida, irá más público a las que actividades que se mantienen. En cualquier caso, recordó que la feria taurina de este año contó «con una aportación municipal de 50.000 euros que las anteriores no tenían».
Sin embargo, el mayor reproche fue para la alcaldesa, por su afirmación en el baile del vermú de que la feria estaba siendo un escaparate nacional. «Eso raya en una burla total hacia los ciudadanos», afirmó Espinosa antes de preguntarse dónde está dicho escaparate.
Del mismo modo, llamó la atención sobre el hecho de que una vez concluida la feria, «el concejal de Festejos está desaparecido» y le reprochó declaraciones como que le gustaría cambiar el calor y las fechas de celebración , lo que le llevó a preguntarle «¿y de lugar, las quiere usted cambiar de lugar?», puesto que estas fechas y temperaturas no han sido obstáculo antes de que llegara al cargo.
Igualmente, Espinosa cuestionó que en su pregón Peral anunciara «si no hay pesetas, bailamos en la calle y hacer puñetas», lo que consideró definitorio del estilo personal del concejal.