Mientras el país entero parece abrazarse a los primeros indicios de recuperación económica que llenan las páginas de los principales medios de tirada nacional, los Ayuntamientos se preparan para un horizonte en el que tendrán que apretarse el cinturón. A las consecuencias de la coyuntura económica deben añadir un factor que va a dificultar sobremanera la planificación y puesta en marcha de proyectos grandilocuentes, como es la restricción de la capacidad de endeudamiento a los consistorios impuesta por el Gobierno central. Según reza el texto del BOE, «hasta el 31 de diciembre de 2011 (y a partir del 1 de enero del mismo año) las entidades locales y sus entidades dependientes clasificadas en el sector Administraciones Públicas no podrán acudir al crédito público o privado a largo plazo, en cualquiera de sus modalidades, para la financiación de sus inversiones».
Así las cosas, los ayuntamientos no podrán recurrir a préstamos del estado para poner en marcha los proyectos que tienen en mente ni, por supuesto, para hacer frente a las diferentes deudas contraídas con sus acreedores. Para el Ayuntamiento de Puertollano, que no es ajeno a la restricción, por supuesto, ni a la crisis económica, el cierre del grifo por parte de la Administración Central no supone ningún problema a la hora de afrontar pagos pendientes y la financiación de sus proyectos. Así lo entiende, al menos, el primer edil puertollanero, Joaquín Hermoso Murillo, que afirma sentirse preocupado «por la situación económica de la ciudad, pero no por la situación económica del Ayuntamiento».
De hecho, y de la mano con la elaboración del Presupuesto Municipal de cara al próximo ejercicio, el Ayuntamiento de Puertollano está elaborando un Plan de Regularización para hacer frente a los pagos pendientes con acreedores. El plan, sustentado en los diversos ingresos extraordinarios que el Consistorio espera percibir en el último trimestre del presente año, léase a través de Renovalia o por el fin de la moratoria concedida a las grandes empresas de La Nava en el IAE, contempla una priorización en los pagos que da preferencia a los pequeños acreedores, para después hacer frente a las deudas contraídas con grandes acreedores derivadas, por ejemplo, de concesiones municipales.
«Hemos pasado unos meses complicados, desde el pasado mes de marzo hasta el mes que está a punto de terminar, pero no hemos dejado de hacer frente a los pagos más importantes, como las nóminas de los trabajadores o los seguros sociales, ni con todo lo que tiene que ver con las Políticas Sociales del municipio, algo sobre lo que hemos priorizado nuestra atención, y ahora tenemos un plan muy claro para con los ingresos extraordinarios que el Ayuntamiento va a recibir», explica Hermoso Murillo, que destaca que, a lo largo de 2011, «haremos frente a los pagos de pequeños proveedores en primer término, y después de acreedores mayores».
Ante esta perspectiva, presidida por el ingreso de 24 millones de euros gracias al proyecto de Renovalia en la ciudad, el alcalde asegura sentirse «muy tranquilo» respecto a la situación económica del Ayuntamiento, «ya que lo tenemos todo muy bien diseñado. Tenemos una deuda que somos capaces de asumir, porque siempre hemos sostenido que la capacidad de endeudamiento de un Ayuntamiento debe ir ligada a su capacidad de generar ingresos».
Esa perspectiva de futuro, con la restricción de la capacidad de endeudamiento planeando en el horizonte, no ha cortado el aliento del primer edil puertollanero, que está convencido de que la planificación económica para el próximo ejercicio «está dentro de las capacidades presupuestarias que tenemos. Hay ciudades cuyos ingresos están muy ligados al influjo económico reinante, porque dependen de sectores fluctuantes como la construcción. Podría ser el caso de Ciudad Real. Pero la actividad económica de Puertollano es una actividad estable y las grandes empresas pagan sus impuestos todos los años, sin verse afectadas por las fluctuaciones económicas, por lo que tenemos una capacidad de gasto estable», afirma.
Además, en las palabras del primer edil puertollanero se atisba una de las razones por las que el nuevo plan del Consistorio pretende priorizar el pago a los pequeños acreedores por delante de las grandes empresas, cuyas deudas proceden, fundamentalmente, de las distintas concesiones municipales. «Los pequeños acreedores han atravesado una época complicada, al igual que los ayuntamientos», explica Hermoso Murillo, «y cuentan con menos recursos para salir adelante en estas situaciones de crisis».