La situación industrial por la que atraviesa Puertollano entra en la agenda de debate de las Cortes regionales. El Partido Popular informó ayer de que ha registrado una iniciativa para que en sede parlamentaria se hable, por ejemplo, de lo que puede suceder en la refinería Repsol. La diputada Carmen casero lamenta que uno de los peores pronósticos termine con alrededor de 300 trabajadores en la calle.
Ésta es la cifra que maneja el PP contando puestos directos e indirectos, algo que les hace temer que «va a haber muchas familias en Puertollano que lo van a pasar mal». Un agravante que se añade a una situación que la oposición denuncia que ya está mal de antes. «Estamos hablando de una comarca maltratada especialmente por la crisis y vilipendiada por los socialistas», apostilló Casero.
Con este panorama, la diputada popular pide una mayor implicación de Barreda al que acusó de «dar la callada por respuesta» desde que se supo el posible recorte de Repsol. «El presidente se ha puesto de nuevo de canto, se ha escondido para no dar la cara», criticó. «Si fuera un buen presidente ya habría dicho algo al respecto, ya tendría que haber levantado el teléfono y preguntar qué va a ocurrir en Repsol», demandó.
Además añadió que la ciudad ya ha pasado un «asedio» por parte del PSOE en relación con la polémica de la Fundación Virtus, «también sin respuestas».