Las secciones sindicales de Química y Petróleo de Repsol han decidido andar de la mano el duro camino que les queda por delante, con el fin de buscar en ese nexo de unión la fuerza necesaria para conseguir que la compañía se replantee la decisión de cerrar por tiempo indefinido dos plantas del complejo petroquímico de Puertollano y realizar una parada temporal de tres meses en el cracker de petróleo. Y la primera decisión de esta nueva andadura conjunta, que servirá para aunar un discurso que hasta ahora se mostraba algo desmadejado y disperso, es la de realizar una marcha desde la central hasta la localidad puertollanera la próxima semana.
La decisión de realizar la marcha nació en la asamblea permanente, segunda convocada por los sindicatos, que los trabajadores de Repsol llevaron a cabo ayer, desde las 6 de la mañana hasta las 18 horas, y en las que recibieron el apoyo de empleados de Rylesa, una buena muestra del nexo de unión que parece haber nacido entre todos los trabajadores de la refinería. Según Eugenio García, representante de la sección sindical de CCOO en Repsol Petróleo, fueron un total de 700 trabajadores «los que han secundado el paro de hoy», en el que se llevó a cabo la determinación de unir en una sola voz «las reivindicaciones de química y petróleo, para garantizar la claridad de los mensajes y acciones a realizar».
Además, en un comunicado remitido a los medios de comunicación, ambos sindicatos dejaban muy claro que el problema surgido en el seno de Repsol en Puertollano ha superado las fronteras de lo local y comarcal, y empieza a tener tintes de conflicto a nivel regional. De hecho, en el escrito se manifiesta que la «complejidad del problema del futuro de química y petróleo en Puertollano hace necesario que esta situación se negocia desde las secciones sindicales de CCOO y UGT, desde sus federaciones estatales y territoriales, puesto que el ámbito del conflicto de negociación afecta no sólo a trabajadores de Repsol sino al resto de trabajadores de la comarca de Puertollano, relacionados directa e indirectamente con el complejo industrial».
La asamblea permanente se desarrolló en el día de ayer bajo la sombra de un rumor que hacía referencia a un posible cambio de planes por parte de la compañía. Esas habladurías apuntan a que Repsol daría marcha atrás en su intención de cerrar de forma temporal el cracker de petróleo, consiguiendo así que el ERE temporal en químicas no afecte a más trabajadores. Agustín Pérez Expósito, secretario regional de UGT, prefirió no pronunciarse al respecto, aunque sí que afirmó que, por el momento, «no hemos tenido ningún contacto oficial con la empresa. Hemos consultado esta posibilidad y no nos han dicho ni que sí, ni que no, pero confiamos en que ese ERE no salga adelante», y emplazó a la próxima semana para mantener la primera «toma de contacto entre empresa y sindicatos».
Lo que sí que se atrevieron a valorar, y de forma muy positiva, ambos representantes sindicales fueron las muestras de apoyo que han recibido estos últimos días por parte de administraciones locales, regionales y agentes sociales. Al fin y al cabo, como recordaron, las exigencias de las diferentes administraciones van más allá del conflicto puntual, algo que sucede también con las reivindicaciones de los sindicatos, «porque entendemos que más allá de la magnitud del problema puntual al que nos enfrentamos está la viabilidad y la continuidad del proyecto de Repsol en Puertollano, y cómo se reactivará ese proyecto tras el parón», aseguró Eugenio García.
concentración. Además de la marcha que convocarán en breve los sindicatos CCOO y UGT, el Sindicato de Trabajadores de Repsol y la Confederación de Trabajadores Independientes han convocado una concentración de trabajadores a las puertas del Ayuntamiento de Puertollano, que sí que tiene ya día y hora concreta. Será el próximo martes, 23 de marzo, a las 11 horas.