En la mañana de ayer, el teatro del Colegio Salesiano de Puertollano era un hervidero. Desde el patio del centro ya se escuchaba el griterío que reinaba dentro, con voces en diferentes idiomas que se entremezclaban en una sola, un sonido de jornada festiva. Después, durante un instante, el silencio. Duró poco: unos segundos más tarde, una veintena de profesores y cuatrocientos niños de ocho nacionalidades diferentes bailaban al unísono La Macarena. La música, el lenguaje universal, servía para abrir las tres jornadas de convivencia que compartirán los integrantes del Proyecto Comenius en el centro puertollanero.
Desde ayer y hasta mañana, ocho nacionalidades conviven en el Colegio Salesiano de la ciudad industrial. Profesores y alumnos llegados de Turquía, Inglaterra, Polonia, Suecia, Francia, Italia y Bulgaria comparten con los españoles las aulas del San Juan Bosco, así como las vivencias educativas. El Colegio Salesiano participa por segunda vez en espacio de un año en el Proyecto Comenius, que trata de fomentar la interrelación entre alumnos y profesores para que compartan las experiencias y los métodos de docencia que se desarrollan en varios países. Una parte de la comunidad educativa del Salesiano ha viajado durante estos meses por Turquía, Italia o Polonia para conocer cómo se enseña allí, una experiencia que ahora trasladarán a sus visitantes.
(más información en la edición impresa)