El clima de desunión que se vive entre los trabajadores de Silicio Solar va en aumento y las dos corrientes sindicales que se han ido conformado en las últimas semanas han llegado a una situación de total oposición, lo que lógicamente va en contra de los intereses de una plantilla que está inmersa en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) de medio año que se inició en agosto y que se prorrogará por tres meses más hasta mayo y con la amenaza de un ERE extintivo que afectaría a 361 de los 761 empleados de la factoría ubicada en La Nava.
En la mañana de ayer, un grupo de unos 75 trabajadores se concentró a las puertas de la sede comarcal de CCOO y UGT (avalados por la asamblea del lunes, según el secretario del comité, Domingo Pérez (CTI)) para mostrar su oposición a la postura de estas dos secciones sindicales que, han acudido a varias reuniones en Madrid con la dirección de la compañía «sin la aprobación del comité de empresa ni de las asambleas de trabajadores». Durante la protesta, algunos miembros del comité llegaron incluso acceder al interior de las oficinas de ambos sindicatos para trasladar esta queja a sus responsables, llegándose a romper un cristal, si bien fuentes de UGT aseguran que fue «de forma fortuita». Este hecho generó las críticas de CCOO y UGT, que a través de un comunicado enviado ayer lamentaron «la actitud de un grupo minoritario de trabajadores que, haciéndose portadores de la voluntad de toda la plantilla, ha invadido la sede de nuestros sindicatos intentando coaccionar la libre decisión de cada una de las organizaciones sindicales y aumentando la fractura entre posibles posturas ante los planteamientos de la empresa».
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