El encharcamiento del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel alcanza mas de 1.200 hectáreas de las 1.700 que posee el humedal, «un dato muy significativo teniendo en cuenta la escasez de lluvias que se lleva a lo largo del presente año hidrológico», destacaron ayer desde el Ayuntamiento de Daimiel en un comunicado de prensa. En este sentido, las citadas fuentes recordaron que la presa de Puente Navarro es la salida natural del agua de Las Tablas y, desde última hora de la tarde del pasado miércoles, el agua rebosa las compuertas (de dos metros y medio de altura) y sigue su curso a lo largo del Guadiana. «Este hecho es sumamente trascendente si se tiene en cuenta que el agua que encharca actualmente el parque proviene casi en su totalidad del aporte natural del Guadiana, vía su afluente Azuer». Un hecho que fue calificado de histórico tanto por el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Daimiel, Gregorio Díaz del Campo, como por la propia dirección del Parque Nacional, ya que no se daba esta situación desde los años 70.
Según datos aportados por el propio Parque Nacional al Consistorio daimieleño, el Guadiana-Azuer está aportando a Las Tablas cerca de 270 litros por segundo, y que el Gigüela, únicamente 80 litros por segundo. Así, desde el Parque Nacional se explica que, al margen de la diferencia de caudal entre el Guadiana y el Gigüela, las hectáreas encharcadas son las máximas posibles dada la diferencia de cota de nivel existente entre la entrada de agua por el Guadiana y la del Gigüela, «de ahí que no todo el Parque Nacional esté inundado».
desde los años 70. El momento histórico que viven Las Tablas de Daimiel se ve refrendado en el molino de Molemocho, la entrada natural del Guadiana a Las Tablas de Daimiel. En ese punto, y al contrario de lo que venía sucediendo, las aguas ya no 'salen' de Las Tablas para remontar río arriba para llegar al molino de Griñón, en lo que se ha venido en llamar 'Guadiana remontante', sino que el caudal del Guadiana, con aguas del Azuer, sigue su camino natural. Algo que, según destacan desde el Parque y lo corrobora el concejal de Medio Ambiente, no sucedía desde la década de los 70.
Por esta razón el agua del Guadiana cruza sin problemas, con fuerza y brío, las compuertas del molino de Molemocho. La dirección del Parque Nacional ha decidido abrir cuatro de las cinco compuertas del molino con el fin «de contribuir a la regeneración y purificación de las aguas de Las Tablas», apunta Díaz del Campo.
A pesar de todo, el concejal reconoce que la situación «boyante» que se vive en la actualidad no deja de ser «coyuntural, porque en La Mancha sabemos que podemos tener ciclos secos como el actual». De esa forma aboga por no bajar la guardia y mantener los recursos hídricos actuales en beneficio tanto de la agricultura como del medio ambiente.
En ese sentido, también consideró «muy positivas» las recientes declaraciones del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, acerca de la recuperación del Plan Hidrológico Nacional, «algo que siempre hemos defendido desde el Partido Popular», recordó.