Imagen de la fachada del estanco
Los propietarios del estanco de la calle Emilio Nieto de La Solana desconfían ya «de todos y todo». Durante la noche del pasado miércoles 25 al jueves 26 una o varias personas irrumpieron en su establecimiento y se hicieron con un botín de unos 12.000 euros en tabaco. No es la primera vez que Bernardo Cotillas y su familia se despiertan con una noticia de este calibre, ya que es el cuarto robo que sufren durante la noche en los últimos ocho años.
Rocío Cotillas, hija del propietario, transmitió ayer a este periódico «el miedo y la inseguridad» que sufren. «Es una casualidad muy grande que alguien de fuera de nuestro pueblo vaya siempre a robar al mismo estanco. Cada vez estamos más convencidos de que es gente que nos vigila, y que puede estar hasta en la misma calle», comentó. La joven fundamenta sus dudas: «Hace un mes mi padre guardó una bolsa de tabaco en su coche, subió a cenar a casa y después bajó para llevarlo al bar que se lo había encargado. De madrugada alguien reventó la luna y levantó el asiento donde había estado la bolsa buscando algo. Le debieron vigilar», confesó.
La Guardia Civil investiga la autoría de un robo que debió producirse entre las dos de la mañana y las seis, según los cálculos de la familia. «Vivimos justo enfrente del estanco y fue a las 8.15 horas cuando nos encontramos con todo y avisamos a la Policía». Los ladrones reventaron primero el cerrojo de la verja de hierro que flanquea la puerta principal, para después hacer lo propio con la cerradura de ésta. Según el testimonio de Cotillas, debieron utilizar algún tipo de herramienta «silenciosa», ya que justo enfrente, en la vivienda familiar, no se escuchó «nada».
(más información en la edición impresa)
Obama da la nota
Cientos de miles protestan contra la reforma laboral
Duras cargas policiales en Valencia
Jefe Policía Valencia llama 'enemigos' a estudiantes
Todo preparado para los Brits
¿Es esta forma de tratar un altercado en Disneyland?
Cruyff: 'Pep no dejará tirado al Barça'
Impresionantes imágenes de descenso urbano
Esquí: ¿Casco no o casco sí?
Un bebé llamado Mourinho