Barreda visitó la instalación
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, inauguraron ayer oficialmente la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la ciudad, que se ubica en la riberas del río Jabalón, a cinco kilómetros dirección oeste del casco urbano de la localidad y en la que se han invertido catorce millones de euros. Durante su intervención Martín destacó que este es el primer año de los últimos quince que su ciudad «no huele».
Ese es el principal mensaje que lanzó el regidor recordando que durante todo este tiempo el municipio había soportado los malas olores de la antigua depuradora, especialmente barrios como el de Fátima o el Cristo que se veían obligados en los meses de verano a dormir con ventanas y puertas cerradas.
Por su parte, el presidente regional destacó ayer el compromiso de los castellano-manchegos con la ecología y el medio ambiente y resaltó el esfuerzo que está realizando toda la sociedad para adaptar las infraestructuras de la Región a los nuevos tiempos respetando ante todo el patrimonio natural.
Barreda recordó que infraestructuras como esta «cuestan mucho dinero y exigen fuertes inversiones», pero insistió que forma parte de la modernidad y del compromiso con la naturaleza.
El jefe del Ejecutivo autonómico insistió en que, gracias al esfuerzo que se está haciendo en este ámbito, han quedado relegadas situaciones que hace años se producían en una región que ha soportado problemas importantes como es la falta de agua.
«Eso ha quedado ya atrás para siempre y a Valdepeñas por ejemplo, muy pronto va a llegar también el agua procedente de la cabecera del Tajo, un agua de calidad que va a diversificar la fuente de abastecimiento de nuestra ciudad garantizando por tanto más y mejor suministro», señaló Barreda, para quien la garantía de que el suministro no va a interrumpirse en ninguna circunstancia es algo «muy importante».
En este sentido, el presidente recordó que, además de tener una nueva fuente de suministro con la tubería de La Mancha, que se va a sumar a los abastecimientos ya existentes, el ciclo integral del agua en Valdepeñas va a concluir con una depuradora que, dijo, va a devolver el agua en buenas condiciones al cauce del río.
«Este es el esfuerzo que culmina el proceso, y debemos ser conscientes del esfuerzo que toda la sociedad hace para que esto sea posible», apuntó el presidente, que dio la enhorabuena a Valdepeñas, a través de su alcalde, por disponer de esta infraestructura que, dijo, «es magnífica».
«Hemos hecho un esfuerzo importante para hacer posible esta depuradora que, de todas las que ha hecho el Gobierno de Castilla-La Mancha, es la mayor y la que tiene mayor capacidad de depuración», explicó el presidente, que destacó además la enorme proyección de futuro de esta infraestructura que está diseñada para poder atender a una ciudad de 100.000 habitantes. Para Barreda, con la nueva depuradora en Valdepeñas se ha resuelto para muchísimo tiempo la cuestión de la depuración de las aguas residuales, algo que consideró fundamental.
La depuradora tiene capacidad para tratar 12.000 metros cúbicos por día de aguas residuales tanto de origen urbano como industrial, y puede prestar servicio a una población de 100.000 habitantes potenciales. La nueva EDAR sustituye a la vieja planta, insuficiente para atender las necesidades de Valdepeñas, que ha quedado en desuso. El proyecto da cobertura a las necesidades de una población que triplica la actual de Valdepeñas.