europa press / parís
Las intenciones de voto de los vecinos franceses fueron corrobaradas anoche por los sondeos realizados al término de la jornada electoral. Con una baja participación en las urnas, a pesar de que ésta superó el 49 por ciento -10 puntos más que en la primera vuelta-, el gran derrotado fue el partido del presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Los encuestas a pie de urna confirmaron una clara victoria del Partido Socialista francés (PS), que habría logrado, junto a sus aliados, el 49 por ciento de los votos, frente al 33,5 por ciento de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP) del líder del Elíseo, según los datos recogidos por la empresa TNS-Sofress/Logica para el periódico Le Monde.
El ultraderechista Frente Nacional (FN) confirmó también su ascenso, con el 17,5 por ciento de los votos.
La primera en comparecer nada más saberse los primeros datos, poco después de las 20,00, hora del cierre de las urnas, fue Ségolène Royal, antigua candidata presidencial y aspirante a la reelección en Poitou-Charentes. Royal afirmó que se trataba de un «voto de castigo» que «pone a la derecha a un paso de la derrota». «El presidente de la República, el Gobierno y su mayoría deben tomar conciencia de esta derrota y reconocer su fracaso», añadió.
El primer ministro, François Fillon, dijo reconocer «el éxito de las listas de izquierda a las elecciones regionales y asumir su parte de responsabilidad». Será recibido el lunes por la mañana por Nicolás Sarkozy, «para hacer balance de el mensaje de los franceses», anunció desde El Elíseo.
«Es necesario volver de nuevo a nuestras raíces, es decir, a lo que permitió la elección de Sarkozy como presidente de la República y la mayoría de 2007», afirmó el portavoz del grupo de la UMP en la Asamblea Nacional, Jean-François Copé, que reconoció un «verdadero fracaso».
En general, las victorias del PS han sido claras. En Poitou-Charentes, la dirigenet saliente Ségolène Royal recibió el respaldo de entre el 60 y el 61 por ciento, superando a la ministra de Transportes, Dominique Bussereau.
En Île-de-France, el socialista Jean-Paul Huchon también obtuvo la victoria sobre su rival conservadora, Valérie Pécresse.
Los progresistas Jean-Jack Queyranne (51 por ciento) en Ródano-Alpes y Daniel Percherón (51,8 por ciento) en Norte-Paso de Calais, así como Georges Frêche en Languedoc-Rosellón (54 por ciento), conservarán sin problemas su cargo.
En Provenza-Alpes-Costa Azul, el presidente saliente, Michel Vauzelle (PS), se habría impuesto con un 43 por ciento, frente a Thierry Mariani (33 por ciento), de la UMP.
Jean-Yves Le Drian (PS) conservaría (49,9 por ciento) La Bretaña imponiéndose a la UMP (32 por ciento) y a Europa Ecología (17,9).
En Alsacia, la UMP conservaría el Gobierno pese a que los últimos sondeos de campaña auguraban un empate técnico con el PS. Otro motivo de satisfacción para La Unión es la victoria en la isla de Reunión, donde Didier Robert se habría (45,46%) sobre el presidente regional, Paul Vergès, y el candidato socialista.