El secretario general del PSOE en la provincia, Nemesio de Lara, denunció ayer la «discriminación absoluta, plena, inaguantable y vergonzosa» que están sufriendo los municipios gobernados por los socialistas desde el Gobierno de Castilla-La Mancha y se refirió al presidente de la FEMP regional, Santiago Lucas-Torres, que acusó al PSOE de «utilizar» a los alcaldes para presionar a nivel político lo que no han ganado en las urnas, y advirtió que si mantiene en la misma tesitura, los ediles del PSOE, no sólo de Ciudad Real -dijo- abandonarán este organismo.
El jefe de filas del PSOE provincial aseveró que ayer fue «el día de la dignidad de los alcaldes y de los concejales», en referencia al encierro de 48 horas que había previsto y que finalmente concluyó tras permanecer diez horas en la Delegación de la Junta.
Indicó que durante ocho meses, los 46 ayuntamientos socialistas han recibido unos 230.000 euros, a pesar de que les deben casi 51 millones, mientras que los gobernados por el PP han cobrado algo más de 5 millones de euros, y destacó el caso del Consistorio de Daimiel.
Para Nemesio de Lara es «un sectarismo insufrible» que afecta a unos 200.000 ciudadanos de la provincia y señaló que era un encierro «civilizado», que obedecía a la falta de respuesta ante la carta que remitieron al delegado de la Junta en Ciudad Real, Antonio Lucas-Torres, ocho alcaldes de la plataforma de ediles socialistas para pedir una reunión.
Criticó que desde el Ejecutivo autonómico se les estaba «chuleando» y explicó que simplemente solicitaban un calendario de pagos, al tiempo que defendió la gestión del Gobierno de Barreda.