La mujer de 72 años y su hija de 38 que fueron atropelladas el lunes en un paso de peatones continúan en la UVI del Hospital General de Ciudad Real en estado grave, según informaron ayer fuentes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam).
Los médicos y el resto del personal de la Unidad de Vigilancia Intensiva están muy pendientes del estado de salud de las dos mujeres, sobre todo de la hija, que es la que sufrió las heridas más grave, teniendo que ser intervenida quirúrgicamente durante más de siete horas.
El atropello se produjo sobre las nueve y media de la mañana del lunes, en el paso de peatones regulado con semáforo que se encuentra en la ronda de Santa María, frente el viejo hospital del Carmen. Las mujeres se disponían a cruzar por el paso habilitado cuando fueron arrolladas por un coche que lanzó a una de ellas a 22 metros y 19 a la otra. Según testigos presenciales, el conductor se saltó el semáforo en rojo.
Pendiente de declarar. Agentes de la Policía Local detuvieron al automovilista poco después del atropello, pero más tarde quedó en libertad. Fuentes policiales indicaron a este diario que la prueba de alcoholemia a la que fue sometido dio negativo.
El hombre rompió a llorar, hecho un manojo de nervios, al ver a las mujeres gravemente heridas.
Según declaró tras el atropello, no sabe cómo le pasó y qué pudo ocurrir. El lunes quedó en libertad y ayer no compareció ante el juez, es decir, aún no se le ha tomado declaración en el Juzgado de guardia, según informaron a este diario fuentes judiciales.