Los centros educativos públicos y concertados de la provincia de Ciudad Real podrán hacer frente de inmediato a las facturas más urgentes de gastos de funcionamiento, al objeto de que se pueda trabajar en los mismos con absoluta normalidad, después de que ayer el Gobierno de Castilla-La Mancha -a instancias de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes- ordenara el pago de casi 2,3 millones de euros. En muchos casos, parte de ese dinero ya había sido adelantado con fondos propios por los centros para cumplir con los acreedores.
Desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se hizo hincapié ayer en la resolución de los problemas que habían surgido en algunos de estos centros con los pagos en conceptos como la luz, el teléfono o la calefacción, fundamentales para que los alumnos reciban las clases.
(Más información en la edición de papel)