Isaac Buitrago aún no lo tiene del todo claro, pero probablemente estudie en los próximos años Ingeniería Aeronáutica, una rama que requiere de grandes dosis de perseverancia y de comprensión técnica, que no todo el mundo posee, sin olvidar que lleva muchas horas de dedicación. Cualidades que precisamente le han llevado a participar en la vigésimo tercera edición de la Olimpiada Española de Física. Ayer, junto a otros 17 compañeros (solo cuatro mujeres) de nueve centros educativos de la provincia, se reunía en el aula 1.19 de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola, (ITA), bautizada como San Isidro Labrador, para ponerse a prueba en una fase local que, de ser superada, les llevará a Bilbao el próximo 20 de abril para medirse con los mejores. El reto es complicado, pero muy atractivo. Y por ello, además de por puro placer, dejaba apartados por unas horas los apuntes. «Están de exámenes», aseguraba su profesora Remedio Pérez, del IES Hermógenes Rodríguez, en Herencia, para no restar ni un ápice de mérito a su pupilo.
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