Ropa de abrigo, aparatos de calefacción a tope, leña en el porche, víveres en la nevera y toneladas de sal en aceras y calzadas son la fórmula para afrontar el frío siberiano que llega hoy a Ciudad Real para quedarse todo el fin de semana. La ciudad se ha preparado para vivir uno de los temporales más gélidos de los últimos 29 años con temperaturas mínimas de hasta 5 grados bajo cero y rachas de viento que acentuarán la sensación de frío. En febrero del año 1983 los termómetros bajaron hasta 9,2 grados bajo cero, y en enero de 1971, hace 41 años, aún más, hasta 13,8 grados bajo cero.
El Ayuntamiento, a través del área de Movilidad, comenzó ayer por la tarde a esparcir sal para evitar la formación de placas de hielo en los puntos más sensibles de la ciudad y favorecer así la seguridad vial. El objetivo principal del dispositivo activado para combatir los efectos del descenso de la temperatura son garantizar los accesos al Hospital General de Ciudad Real y centros de salud, colegios, institutos, residencias de ancianos y posibilitar la circulación por los viales de la ciudad, barrios y polígonos industriales.
La superficie a cubrir ronda los 800.000 metros cuadrados sobre los que anoche se arrojaron más de 12 toneladas de sal, según informó a este diario el jefe de Servicio del área de Movilidad, Santiago Sánchez Crespo, quien explicó que desde el pasado 18 de diciembre, unos días antes de que entrara el invierno, se han esparcido 65 toneladas de sal en las zonas más sensibles de la ciudad. Además el Ayuntamiento de Ciudad Real tiene almacenados otras 50 toneladas de sal en una nave de los Silos, en la zona de Carlos Eraña, para hacer frente al temporal.
Por si fuera poco, para la próxima semana se espera una nueva remesa con 25 toneladas de sal para paliar los efectos de la caída de la temperatura, añadió Sánchez Crespo, tras subrayar que «todas las áreas del Ayuntamiento de Ciudad Real se implican en el plan de prevención por fenómenos meteorológicos adversos», es decir, «todos los medios humanos y técnicos están preparados para actuar», en este caso, para combatir la caída de las temperaturas prevista para estos días y sus efectos.
«Se trabaja en función de las previsiones meteorológica», explicó Sánchez Crespo, quien añadió que normalmente el reparto de sal para paliar los efectos del hielo se hace por la noche, pero «ante el pronóstico de temperaturas de entre 4 y 5 grados bajo cero se van a reforzar los turnos y se va a incrementar las dosis de sal y la superficie a cubrir». En este sentido, comentó que a las seis y media de la mañana se darán una vuelta por la ciudad para revisar las zonas y volver a echar sal en aquellas que sea necesario. Al hilo de ello, dijo que también se ha repartido sal en todos los colegios de la ciudad para que los profesores y conserjes mantengan limpio de hielo la zona interna de los centros.
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