La provincia de Ciudad Real ha perdido en el último lustro algo más de 4.000 autónomos, el número de afiliados que ha tenido que cerrar las puertas de su negocio o poner fin a su actividad empresarial debido a las dificultades que ha traído aparejada la crisis económica.
En concreto, en el año 2007, antes de que la crisis hiciera acto de presencia en el panorama nacional y se convirtiera en la "palabra maldita" de los ciudadanos, la provincia de Ciudad Real contaba en su tejido empresarial con un total de 38.568 autónomos, mientras que el pasado 2011 se cerró con 34.528, según los datos facilitados a este diario por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) relativos a los meses de diciembre de cada año.
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