La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó ayer la alerta amarilla ante las bajas temperaturas que se registrarán en la provincia a partir del próximo viernes, con motivo de la entrada en Ciudad Real de la masa de aire siberiano que dejará congelada a la inmensa mayoría de la Península Ibérica. Así, aunque la irrupción de aire frío comenzó ya anoche por el nordeste peninsular, extendiéndose a lo largo del jueves y el viernes a toda la Península y a Baleares, con heladas generalizadas, que incluso alcanzarán amplias zonas costeras del Cantábrico, del Mediterráneo y de Baleares, en Ciudad Real, la alerta amarilla se activará en todas las comarcas de la provincia mañana, entre las doce de la noche y las nueve de la mañana, periodo en el que se podrán alcanzar los cinco grados bajo cero, atendiendo a las estimaciones realizadas por la Agencia Estatal de Meteorología. En el caso concreto de la capital, la temperatura mínima descenderá mañana hasta los cuatro grados bajo cero, temperatura que también se registrará el sábado, mientras que el domingo los termómetros subirán un grado, para quedarse en los tres bajo cero. Ya el lunes la situación mejorará ligeramente y la mínima rondará los cero grados. En valores similares a los de la capital se moverá el mercurio en Tomelloso y Alcázar de San Juan, localidades en las que los vecinos tendrán que "padecer" temperaturas máximas que apenas ascenderán hasta los cinco grados y mínimas de cuatro bajo cero en las próximas 72 horas. En Puertollano, las estimaciones de la Aemet sitúan el termómetro en tres grados negativos, mientras que entre las grandes ciudades de la provincia, Valdepeñas se llevará la palma con seis grados bajo cero que se alcanzarán tanto mañana como el sábado.