Momento de la salida de los niños del colegio
Los miembros de la Asociación de Vecinos de Valverde y los padres de los alumnos del Colegio Público Nuestra Señora de Alarcos, que da servicio a esta pedanía de Ciudad Real, están dispuestos a manifestarse en la plaza Mayor reivindicando que se hagan públicos de una vez los plazos previstos para la construcción del centro educativo que lleva en trámites desde 2006.
El presidente del colectivo vecinal, Fernando Casas Galán, señaló a La Tribuna que el martes se celebró una reunión entre su junta directiva y una representación de las madres de los escolares en la que se acordó dirigirse al Ayuntamiento por carta para pedir que se concreten los plazos de construcción.
En este sentido, Casas Galán adquirió el compromiso de convocar una asamblea de socios para que en los próximos días se fije la fecha de la movilización.
El representante vecinal señaló que los asistentes a la reunión acogieron con desagrado las declaraciones que hizo el pasado lunes la viceportavoz del Equipo de Gobierno, Rosario Roncero, que en la habitual rueda de prensa de los lunes, posterior a las sesiones de la Junta de Gobierno Local, señaló que hay que hacer un informe de impacto ambiental del solar anejo al colegio actual antes de hacer la cesión a la Junta de Comunidades para la construcción del centro.
Pero Casas Galán niega que dicho informe sea necesario; para ello, arguye que la Unidad de Ejecución de la que se desgaja este solar ya está aprobada, con lo que sólo sería necesario proceder a la urbanización del suelo.
«A la vista de los hechos, pensamos que al Ayuntamiento de Ciudad Real no le interesa la construcción del colegio de Valverde. Por eso tenemos que reclamar que nuestros niños estudien en las mismas condiciones que cualquier otro niño de Ciudad Real, pero advertimos que no vamos a consentir se tengan que ir a a estudiar a otros colegios».
Del mismo modo, el presidente del grupo vecinal precisó que en la reunión con las madres de los escolares se barajó también la posibilidad de que los niños no asistieran a clase en la primera jornada del curso, prevista para el próximo miércoles, como ya ha ocurrido en años anteriores, desde que en 2006 las madres se negarán a sus hijos entrasen en unas aulas llenas de grietas.
Actualmente, ese edificio ha sido sustituido por aulas prefabricadas, pero Casas Galán insiste en que dicha dotación es insuficiente, puesto que los profesores disponen de un espacio mínimo como despacho y el pasado invierno hubo problemas con calefacción y los días de fuertes lluvias. A su juicio las obras del nuevo colegio deben comenzar al finalizar el curso que ahora arranca.
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