«Es un ejemplo. Está a diez mil kilómetros de su casa y tiene un grado de implicación enorme, unas ganas tremendas de trabajar y siempre da el máximo». Estas palabras de David Ramos eran el colofón a un buen partido por parte del penúltimo fichaje del Puertollano Fútbol Sala, el japonés Akira Minamoto. El ala nipón jugó ante Lobelle Santiago sus primeros minutos con la camiseta rojilla, bautizado con el número 18 en su espalda para lo que resta de temporada. Después de un tiempo tratando de dar el salto a la elite (probó en Caja Segovia la temporada pasada), Akira está ante su oportunidad de instalarse en la que es probablemente la mejor liga de fútbol sala del mundo. Y parece dispuesto a aprovecharla.
Akira saltó al campo cuando venían ya mal dadas, pero no se arrugó. Timorato en sus primeras actuaciones, abusando del recorte hacia la zona despejada para no encontrar rivales, poco a poco el nipón fue creciendo en el partido, y cogiendo confianza para hacer crecer también a los suyos. Acabó la primera parte prácticamente consolidado, haciendo ver a todos que podía formar parte de la rotación rojilla justo cuando el equipo más la necesita, ahora que aprietan las bajas. Cabe recordar que ni Palomeque ni Merino, uno por lesión y otro por sanción, pudieron estar en la cita ante Lobelle.
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