El Gimnástico de Alcázar perdió en Villarrobledo (1-0) y se coloca a cinco puntos de los puestos de salvación. El cuadro rojillo vendió muy cara su derrota y demostró que, a poco que la suerte le acompañe, podría salvar perfectamente la categoría, puesto que cuenta con jugadores en su plantilla capacitados para mantenerse.
Por su parte, el Villarrobledo consiguió tres nuevos puntos que aún le hacen soñar con llegar hasta la cuarta plaza.
El Gimnástico de Alcázar nunca dio el partido por perdido e incluso a punto estuvo de empatar el encuentro en el último suspiro.
El partido comenzó con un Villarrobledo mandón en el centro del campo, aunque nuevamente la falta de profundidad le condenaba en sus acciones. Los alcazareños se mostraron muy fuertes en defensa y basando todo su juego en balones en largo sobre Miguel Ángel, pero ayer el delantero alcazareño se encontraría con un Alex Alves inconmensurable.
A los de Villarrobledo les costaba llegar con verdadero peligro ante la meta de Alfonso, salvo un centro de Jaime que acabaría rematando Xabi Blas fuera y un gol anulado a Neira por supuesto fuera de juego tras una falta ejecutada por Vílchez.
La primera ocasión del Gimnástico se produciría en un tímido remate de Alberto en el minuto 29 que detendría sin problemas Flavio.
En la reanudación, el partido se volvió loco, intenso y también impreciso. En el minuto 53 llegaría el único gol del partido, obra de Jaime, tras rematar de chilena una gran jugada entre Neira, Borja Collado y Xabi Blas. Tras el gol parecía que el Villarrobledo a la contra podría sentenciar, pero una vez más no sabrían aprovechar esta circunstancia.
Los últimos minutos serían trepidantes. El Villarrobledo no sentenció y el Gimnástico se estiró en busca del empate, algo que pudo conseguir en el minuto 91, al rematar Miguel Ángel un balón al larguero. Ahí se esfumarían las opciones alcazareñas de puntuar y acercarse a una permanencia que cada vez está más cara.