Armindo intenta frenar el avance de un rival
Derrota sin paliativos del Daimiel que le condena de forma casi definitiva al descenso de categoría. El equipo de Rimun se mostró ordenado en defensa y efectuó bien los repliegues en su zona de peligro, pero fue poco peligroso en lo que ataque se refiere. El conjunto blanquillo, ayer de azul, dejó una pobre impresión en el terreno de un equipo que lucha, deseperadamante por salir de los puestos de descenso y que ayer, pese a no salir de esas posiciones, logró un bonito premio con el merecido triunfo ante Daimiel. Con ese resultado y las impresiones que dejan los hombres de Rimun, a nadie le cabe la menor duda que la de ayer, pudo haber sido la última oportunidad de Daimiel de tratar de salvar la categoría.
La primera parte entre Mora y Daimiel no pasará a la historia del fútbol. 45 minutos sin fútbol, sin ni una sola ocasión de gol, ni un acercamiento a los palos de ninguna de las dos porterías. Una primera parte sin tensión y sin nada que hiciera sentir que ambos equipos se estaban jugando la categoría en el campo de Las Delicias.
En la segunda mitad, el Daimiel se encerró en su campo e hizo valer sus cualidades defensivas, viéndolas venir y tratando de lograr algo positivo en algún contraataque o jugada aislada.
Así, en los primeros compases del segundo período, el Mora empezó avisando con un disparo de Novillo que se fue fuera por muy poco. El partido continuó con dominio de los de García-Calvo y ambos equipos movieron fichas para tratar de corregir la pasividad vivida en el primer tiempo. El Daimiel dio minutos al delantero juvenil Ramón, mientras que los locales apostaron por Sergio Esteban y Chane en busca de más presencia en la zona ofensiva local.
En el minuto 70, un pase de Novillo sobre Moisés propició que éste entrase en el área y fuese derribado por detrás por Alberto en un claro penalti. La afición que acudió a Las Delicias vio la salvación en las botas de Mario, pero éste mandó el balón fuera, a la izquierda de Ruiz Caba, que celebró el error del jugador local.
Jarro de agua fría para la parroquia local. Pero la decepción les duró poco, ya que tan sólo nueve minutos más tarde, Zurro se regaló una jugada espléndida, recogió un balón en el centro del campo, avanzó unos pasos y disparó desde 25 metros un potente disparo que se coló por arriba de Ruiz Caba, que se encontraba ligeramente avanzado.
GOL ANULADO. El Daimiel, con todo perdido, se fue al ataque y llegó a perforar la meta local, en el 83, tras un lanzamiento de falta lateral que remató Negrete, pero el asistente indicó fuera de juego del goleador visitante ante las protestas visitantes.
Los minutos finales fueron tensos y emocionantes para un Daimiel que tiene pie y medio en Primera Preferente.