Ruiz de la Hermosa intenta encestar ante un oponente madrileño
Ayer, de una tacada, el Reale Ciudad Real recuperó mucha parte del crédito perdido en la última jornada, tras caer con el colista, y se aseguró virtualmente una plaza en los play offs de ascenso a LEB Plata. Una suculenta recompensa para los pupilos de Jesús Muñiz que dieron la de cal y demostraron su potencial ante el histórico Real Canoe (94-88), segundo clasificado en este Grupo B. Un triunfo luchado, sudado, sufrido, pero justo que, además, se une a la derrota de su perseguidor, Toshiba Polígono, en Majadahonda, con lo que, a falta de cuatro jornadas, esa séptima plaza parece más que asegurada (la distancia con los toledanos es de tres triunfos más el ‘basket-average’).
Pero costó, como no podía ser de otro modo. Enfrente había un buen rival, y también muchas adversidades. La lesión de Honrado, el poco acierto de Perujo, las muchas faltas personales que se fueron acumulando en el casillero de los locales, la eliminación de Zumajo por este motivo... Y precisamente por ello la victoria supo mucho mejor. Supo a gloria.
La igualdad presidió todos los cuartos, aunque el Reale salió más decidido en los primeros minutos. Después de unos momentos de muchos errores por ambos bandos, Muñiz tuvo que mover banquillo ya que Manu Ruiz se cargó enseguida con dos faltas. Su lugar lo ocupó David Fernández, y en él se apoyó su equipo. Sus puntos y dos triples de Zumajo mantuvieron a raya a los madrileños (22-16).
En el segundo acto Zumajo cometió la cuarta personal y se fue al banquillo. En el Canoe despertó el genial Lebrón, que llevó a los suyos a coger la delantera (34-36). Muñiz reaccionó y metió centímetros en la zona, arriesgando con Manu Ruiz. Y le salió bien ya que el daimieleño encadenó ocho puntos que fijaban el 44-43 al descanso.
En el tercer cuarto, el Canoe volvió a pegar un arreón, pero no consiguió derrotar a un Reale que, a pesar de la eliminación de Zumajo, uno de sus mejores hombres, llegó al último cuarto con opciones y, sobre todo, con hambre de triunfo. Con 74-80 y a cinco minutos todo parecía perdido, pero los locales se crecieron en los momentos de la verdad. Este Reale es capaz.