El Gimnástico afronta otra jornada con la finalidad de salir de los puestos de descenso y acariciar la salvación. El rival no es de los más fáciles de la competición, un Villarrobledo que desde el cambio de entrenador ha mejorado sus estadísticas. El desplazamiento hasta el Virgen de la Caridad promete espectáculo y goles (17.00 horas, con arbitraje de Gallego Abellán); además, el Gimnástico ya consiguió la victoria la temporada pasada por 1-3.
Sin embargo, fueron los albaceteños los que se llevaron los tres puntos en el partido de la primera vuelta que finalizó 0-2. Con el objetivo claro de ganar, los alcazareños también estarán pendientes de lo que hagan otros rivales, como el Mora o el Quintanar, para salir del agujero en el que están inmersos.
El problema para la plantilla que dirige Eduardo Escolar se encuentra en las numerosas bajas que arrastra. Javivi, Cenamor, José Mari y Sergio están lesionados. Al mismo tiempo, tampoco podrá contar con Sardina y Jesús Gómez por sanción. De esta forma, los juveniles Alberto y Mínguez están convocados, los cuales se unirán, dentro de las noticias positivas del equipo, a los recuperados Lominchar y Miguel Ángel.
Eduardo Escolar tiene muy claro que «hay que dejarse la piel en el campo», aunque reconoce la entidad del Villarrobledo, un «equipo con oficio que sabe sacar sus partidos adelante».
La progresión del Gimnástico de Alcázar es positiva desde la llegada de Escolar al banquillo. De hecho, se han conseguido 17 puntos frente a los 14 que tenía el equipo durante la dirección de Félix Monreal. Es el día de refrendar el buen momento del equipo con una victoria que permita ver más cerca la permanencia.
El triunfo de la semana pasada por 0-4 en casa del Carranque invita a pensar en la dinámica positiva del equipo, al mismo tiempo que refleja el buen estado anímico de los jugadores. No obstante, Eduardo Escolar piensa que «hay que poner los pies en la tierra, los de abajo están saliendo con fuerza y tenemos que luchar cada partido porque nos jugamos mucho cada domingo».