Espanyol 2 - Sevilla 0
El Sevilla compareció solo por puro trámite en Cornellá, donde el Espanyol le superó con presión e intensidad, un triunfo culminado con dos goles del delantero argentino Pablo Daniel Osvaldo.
El equipo de Manolo Jiménez estuvo muy por debajo de lo esperado frente al entusiasmo del rival. Dos lesiones en la primera parte acabaron por dejarle sin fuerzas ni ganas de competir con los brazos caídos antes de tiempo, una imagen que no contribuirá a mejorar la de su entrenador.
Al bloque hispalense le costó casi media hora darse cuenta de que estaba nuevamente en el meollo de la Liga. Dedicó demasiado tiempo a verlas venir, aturdido por su eliminación en ‘Champions’, sin fútbol ni agresividad, demasiado previsible y falto de su poderoso juego por las bandas.
Fue toda una invitación al contrario. Ante la mirada de Fernando Navarro recogió el guante Fernando Marqués desde el extremo derecho del ataque del Espanyol. Su balón al área, templado, suave, entre Palop y los centrales, lo remató de manera impecable Osvaldo para abrir el marcador.
Las calamidades continuaron en forma de lesiones: en menos de media hora cayeron Navas y Capel, las alas del Sevilla, los únicos capaces de desbordar y buscar el uno contra uno. Jiménez dio entrada a Perotti y Acosta, pero el conjunto andaluz siguió anclado, colgando de la inspiración de Zokora y Duscher, un doble pivote con músculo, pero sin batuta.
Más hábil en la lectura del partido, el cuadro local anuló la escasa creación del Sevilla. Javi Márquez, Moisés y Luis García formaron un triángulo en el que cayeron los pivotes de Nervión.
La reanudación agravó los males visitantes, que encajaron el segundo gol en una pérdida de balón. Marqués, atento, asistió a Osvaldo, que ya había ganado la posición ante Palop, para anotar y hundir definitivamente al Sevilla.
Jiménez rescató a Negredo del banquillo para colocarle junto a Kanouté, pero su entrada no reanimó a los suyos. El Espanyol, mientras, disfrutó de un partido mucho más cómodo de lo previsto. Poco a poco, los de Pochettino se hacen fuertes en su fuedo, donde el Sevilla acabó desencajado, víctima de su peor momento.