Almazán puntea un lanzamiento rival
El Adepal Alcázar logró una importantísima victoria en la difícil pista de Pamplona ante el Grupo Iruña y descarta de esta forma al equipo navarro en la lucha por el ascenso directo.
En el primer cuarto los alcazareños tomaron una ligera ventaja gracias a Virgil, imparable bajo el aro. Los locales sólo aguantaron el tirón en los primeros cinco minutos y se hundieron en los cinco siguientes. Los de Juárez lograron un parcial de 0-10 que les ponía muy bien las cosas. Sin embargo, el Grupo Iruña mejoró notablemente en defensa, y en unos excelentes diez minutos consiguió devolver ese mismo parcial y equilibró el partido al descanso (38-38).
Los navarros continuaron en la reanudación como en el segundo cuarto, con mucha intensidad defensiva e intentando imprimir velocidad al juego. Así lograron tener una ventaja de hasta nueve puntos (52-43). Los de José María Urabayen pagaron el esfuerzo que estaban haciendo ante un Alcázar físicamente imponente con Virgil y Ventura inconmensurables en el rebote. El equipo alcazareño le dio la vuelta al marcador en los últimos instantes del tercer cuarto, reponiéndose así del bache que habían atravesado.
El último cuarto comenzó con una igualdad máxima en el marcador (59-61). Pero más de cinco minutos estuvieron sin anotar los de Urabayen, mientras el Adepal Alcázar se daba un festín de juego interior. Los navarros bajaron los brazos y no tuvieron opciones de remontar.