Luc Abalo se eleva por encima de Duvnjak en un partido de Liga de Campeones ante el Hamburgo.
Luc Abalo es un tipo que se deja querer. A su timidez natural se le une su respeto al idioma castellano, de ahí que cueste sacarle palabras. Y las que dice suelen ser siempre ejemplo de modestia y recordatorio de que en el deporte siempre hay que mejorar.
Algunos ya le denominan el ‘Messi del balonmano’, por esa mezcla de talento, servicio al equipo, respeto al rival y humildad.
El internacional francés fue uno de los grandes protagonistas del triunfo del BM Ciudad Real ante el CAI Aragón en el primer cuarto de final de la Copa del Rey, donde recibió los trofeos al jugador más valioso y máximo goleador.
Sus compañeros, que le conocen como nadie, siempre tienen gestos de cariño hacia él. El propio Raúl González, en la rueda de prensa posterior al entrenamiento de ayer, le hizo alguna carantoña, quizá para recordarle lo importante que es en este equipo y lo importante también que él se sienta así.
Dos acciones quedarán grabadas para siempre en la retina. La primera, una rosca increíble, sencillamente antológica. La segunda, una recuperación de balón por encima de la defensa maña con un salto portentoso, seguida de una acción individual extraordinaria que empezó a decantar el resultado final de la eliminatoria. Todo ello, jugando muchos minutos como lateral, una posición que él no extraña, pero que en el BM Ciudad Real ha ocupado en ocasiones contadas.
«Tenía que aprovechar esos balones porque estaba ‘caliente’», recordaba ayer el extremo galo, restando importancia a su aportación personal en la victoria del equipo. «Ojalá pueda repetirlo en la semifinal, pero si no puedo no pasará nada porque seguro que lo hace algún compañero. Somos un equipo y todos somos importantes», recalcó Luc Abalo.
Ahora bien, y tras el sufrimiento vivido ante el CAI Aragón, Abalo tiene claro que «debemos mejorar nuestro juego y dar siempre el máximo. Y yo el primero».
No le importó jugar de lateral porque en esa posición «participo más, toco más balón y puedo hacer otras cosas» y aventuró un partido muy complicado ante el Reale Ademar de León en semifinales: «Las Copas son competiciones en las que todos los equipos dan el máximo. Ahora nos quedan dos encuentros, estamos a dos pasos del título y hay que seguir mejorando para luchar por el título». Palabra de genio.