Calleja, en un partido de la UDP.
Para Noé Calleja, portero de la Unión Deportiva Puertollano, el choque del domingo no será uno más, como no lo fue el de la primera vuelta, cuando el conjunto industrial pisó el tapete del Nuevo Tartiere para disputarse tres puntos con el Oviedo. El guardameta industrial tiene un especial cariño hacia un club en el que pasó algunos de los mejores momentos de su carrera, y al que vio ascender el año pasado a Segunda División B en el mismo campo en el que tuvo la oportunidad de disputar minutos en la categoría de plata del fútbol español, la Segunda División.
«La verdad es que no podría elegir un sólo momento de todo el tiempo que pasé allí, porque fue una etapa muy especial», afirma Calleja, que reconoce que siempre es motivo de satisfacción «jugar el el club de tu tierra, y pertenecer a una entidad como el Real Oviedo». Por eso, el meta tiene muy claro que le desea al conjunto carbayón «toda la suerte del mundo, pero eso sí, a partir del lunes, porque el domingo, desde que el árbitro pite y comience el partido, lo único que querré es lograr los tres puntos», una victoria que, según el meta, «nos hace mucha más falta a nosotros que a ellos».
En la primera vuelta, Calleja tuvo muy buenas sensaciones en su regreso al Tartiere. «La verdad es que la afición del Oviedo es genial, y sólo hay que ver los datos de asistencia que han hecho en los últimos años, a pesar de haber caído en una crisis deportiva y económica que le llevó a Tercera División», asegura, además de confesar que el año pasado, en el ascenso del Oviedo a Segunda B, «tuve la oportunidad de ver el partido en el campo, y lo cierto es que se te pone la carne de gallina cuando sientes algo así».
El Oviedo es ahora el futuro de la UDP, y el Villanovense representa ya el pasado. Un pasado que el Puertollano quiere dejar ya atrás, porque como afirma Calleja, «al fin y al cabo se trata de una derrota, tres puntos que nos dejamos, y nada más, no podemos pensar mucho en el partido porque enseguida viene otro, pero nos sirve para ver que los conjuntos de abajo van a ser muy peligrosos en estas jornadas».