El Gimnástico de Alcázar dio un paso muy importante el pasado sábado en Carranque (0-4) para lograr su objetivo de la permanencia. Una goleada que tuvo como uno de sus protagonistas a Jesús Gómez. El espigado delantero hizo dos goles y fue una auténtica pesadilla para la defensa del Carranque.
«El equipo está dando la cara y ahora el Gimnástico puede ganar a cualquiera. A diferencia de otros partidos, aprovechamos las ocasiones y el resultado está ahí», analizó el ariete.
Jesús recordó que «nunca he dejado de creer que este equipo vaya a salvarse. Lo preocupante sería si no tuviéramos ocasiones, pero las habíamos tenido y faltaba materializarlas. Era cuestión de meter las ocasiones, sabíamos que las victorias tenían que llegar», explicó.
Además, el delantero recalcó la importancia de «convertir el Municipal de Alcázar en un fortín. Tenemos que recibir al Mora, Almansa, Quintanar del Rey y Socuéllamos y, por eso, la salvación está en nuestras manos. Los nueve partidos que quedan son finales y no renunciamos a nada», afirmó.