Davis, durante un entrenamiento
El BM Ciudad Real continuó ayer su preparación del partido ante el Arrate sin mayores sobresaltos. Los 16 jugadores de la primera plantilla se pusieron a las órdenes de Raúl González, con quien trabajaron diversos aspectos sobre la pista del Quijote Arena.
Lo más curioso quizá un pequeño partido que enfrentó por un lado a Hombrados, García Parrondo, Gull, Chema Rodríguez, Viran Morros, Julen Aginagalde y Davis, más Alberto Entrerríos, con otro formado por Sterbik, Abalo, Metlicic, Cañellas, Jerome, Kallman, Evdokimov, más Dinart, con el fin de trabajar situaciones de ataque posicional, contragolpes y acciones al límite del pasivo.
Uno de los jugadores que más minutos ha acaparado en el inicio de la segunda parte de la temporada es el extremo catalán David Davis, de ahí que agradeciera el descanso que tuvo el equipo tras la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones en la cancha del Fyllingen noruego.
«El descanso siempre viene bien y más después de un mes con una vorágine de partidos y de viajes increíble. Nos ha venido genial», recalcó.
Para el extremo catalán, es positivo que desde el Arrate se considere el Quijote Arena una cancha inexpugnable «porque es la idea que queremos transmitir. Que los rivales vengan ya derrotados porque eso siempre será más fácil». Lo cual no quiere decir que la plantilla manchega vaya a relajarse. «Son dos puntos como los de cualquier otro partido. Hay que ganar como sea porque en Liga, hasta que matemáticamente no se consiga el título, no se puede decir nada. Sería un error empezar a pensar ya en la Copa del Rey», manifestó.
Además, Davis admitió que «no olvidamos que ellos fueron los que nos ganaron por última vez», allá por el mes de septiembre de 2008. «Es un equipo que siempre se nos da medio mal y no nos fiamos porque tiene un buen entrenador y jugadores de calidad, por mucho que vengan con ‘piel de cordero’», concluyó.