Casabella (14) trata de frenar a un rival.
No se prodiga mucho Casabella en la faceta ofensiva, pero cuando lo hace el Puertollano lo agradece. Y si lo hace como el pasado domingo, más todavía. El medio centro apareció en la frontal del área cuando quedaban cinco minutos del encuentro que medía a su equipo con la Gimnástica de Torrelavega, acomodó el balón con el pecho y reunió todas sus esperanzas en la bota derecha. De su empeine salió un obús que marcó una parábola imposible para el meta cántabro, y acabó alojada en la escuadra de la meta rival, y en el marcador, porque supuso el gol de la victoria para los suyos.
No tuvo apenas tiempo para pensar, pero ya había decidido que descartaría la sutileza. «Un poco antes había tenido una ocasión de disparar a portería, pero intenté colocar el balón y se me fue alto, así que en la segunda que tuve no quise colocar: controlé, le pegué a romper y me salió un golazo», confiesa el medio centro, que reconoce que la victoria «fue muy importante para el equipo, y también para mí, por la situación personal que tengo y porque me sigue para coger confianza».
Al futbolista industrial le gustaría, en el plano personal, «disfrutar de más minutos», pero por el momento se conforma con aprovechar los que tiene. Ante el Castilla cuajó un gran encuentro, y el choque ante la Gimnástica se desniveló por un zapatazo parido de su pierna derecha. «Lo importante es que el equipo está bien, y eso lo estamos notando. Hemos cogido confianza y los puestos de arriba no están tan lejos», afirma Casabella, que, sin embargo, apuesta por continuar «pensando simplemente en el partido a partido, porque si no cometeríamos un grave error».
La siguiente parada para el Puertollano será Villanueva de la Serena, donde le espera el colista. Casabella lo tiene claro. «No será fácil porque todos los equipos se juegan mucho en estas jornadas, y para todos van a ser diez finales, por eso no te puedes fiar de los equipos de abajo», finalizó el medio centro.