Toledo le gusta al argamasillero Raúl García de Mateos. En esta ocasión, el ciclista del Supermercados Froiz no tuvo problemas para imponerse en la línea de meta del XXX Trofeo Olías Industrial, llegando en solitario y culminando una larga fuga que dejó claro el poderío que atesora en sus piernas.
El corredor de Argamasilla de Alba, vencedor de la Vuelta a Toledo en 2008, fue el más fuerte de los cerca de 150 participantes que tomaron la salida de la carrera organizada por el CP Bahamontes.
Como consecuencia de la batalla por rodar en cabeza desde el inicio, las escaramuzas se fueron sucediendo. Nadie quería quedarse al margen de los cortes y el ejemplo más claro fue el propio Raúl García de Mateos.
Fue en el segundo giro cuando, al paso por el pequeño alto de montaña, se formó un gran grupo que consiguió abrir una interesante brecha cercana al minuto sobre el pelotón principal. Sin embargo, la falta de comunión entre los intereses de los diferentes corredores provocó que el margen se fuese reduciendo durante la tercera vuelta.
En ella, García de Mateos tomó la determinación de lanzar su ataque hacia la línea de meta. El ciclista del Supermercados Froiz escogió la única dificultad montañosa de la carrera, el alto de Olías cercano a la línea de llegada, para marcharse con suficiencia.
El corredor de Argamasilla de Alba, recalificado este año como amateur, tuvo buenas sensaciones y nadie pudo salir a su estela. A partir de entonces, y con el viento en su contra, hizo acopio de todas sus fuerzas para ir abriendo una importante brecha sobre el resto de integrantes del grupo cabecero.
La tímida reacción llegó cuando el ciclista ya rondaba el minuto de diferencia y, gracias a la experiencia de un ciclista que ha corrido varias temporadas como profesional en el Relax y Andorra, dosificó sus esfuerzos para entrar en solitario en la meta de Olías del Rey y anotarse su primer triunfo del año. A 37 segundos entró un pelotón formado por 55 corredores, rendido al poderío del corredor de Argamasilla de Alba.