Javier Magro Matilla, en su debut en Primera con el Villarreal.
Javier Magro Matilla está viviendo los momentos más dulces de su carrera deportiva. Este futbolista natural de Alcázar, aunque residente en Quero (Toledo) durante su infancia, es uno de los jugadores convocados con la selección nacional sub 21 para los encuentros ante Polonia (mañana) y Liechtenstein (lunes 7 de septiembre), correspondientes a la fase de clasificación para el Campeonato de Europa de la categoría.
El ahora centrocampista del Villarreal B se formó en las categorías inferiores de la Escuela de Fútbol de Alcázar. Allí, y según algunos preparadores que le entrenaron, ya apuntaba maneras. Y no sólo técnicamente, donde poseía una calidad extraordinaria, sino también en cuanto a carácter. Alguno de esos entrenadores recuerdan verle llorar cuando perdía algún partido. «Son vivencias que no olvidas. Los inicios son duros y tengo que dar las gracias a todos los técnicos que tuve allí», admite Matilla.
Sus cualidades no pasaron desapercibidas para los ojeadores del Albacete, que le ficharon cuando tenía 15 años. Con el club manchego continuó con su progresión, lo que le permitió fichar por el Villarreal.
En las filas del club levantino ha seguido demostrando su calidad, hasta el punto de debutar en Primera División como titular en Almería. El ahora preparador del Real Madrid, Manuel Pellegrini, vio en él a un centrocampista con enorme talento y gozaba de toda su confianza. «Sólo tengo palabras de agradecimiento para él. Se portó muy bien conmigo y ojalá tenga suerte ahora en el Real Madrid», explica.
«El debut en Primera fue increíble. Cuando volví a mi pueblo la gente me reconocía, hablaba conmigo, me preguntaba..., y eso hace una gran ilusión», recuerda.
Con la llegada de Ernesto Valverde al banquillo del Villarreal, su situación no ha cambiado. El alcazareño ha completado gran parte de la pretemporada con el primer equipo y posteriormente se incorporó al filial, donde ya fue titular en el estreno del Villarreal B en Segunda División ante el Levante (2-2). Precisamente, él fue uno de los grandes artífices del ascenso del filial amarillo a la categoría de plata del fútbol nacional.
Esta trayectoria ha tenido ahora recompensa con la llamada de Juan Ramón López Caro para el equipo nacional sub 21, con el que está concentrado esta semana en Oviedo. «La verdad es que no me lo esperaba y me hizo una ilusión enorme», recuerda Matilla. «Está siendo un año increíble, con el debut en Primera, el ascenso a Segunda y ahora esta convocatoria», repasa.
En esta primera convocatoria con los sub 21 quiere «aprender y hacerme un hueco en un equipo que tiene jugadores de una gran calidad que están en Primera. Ojalá pueda debutar para cumplir otro sueño», desea este alcazareño, uno de los grandes valores de futuro del fútbol español.