En el Partido Popular no entienden las razones que han llevado a estos alcaldes socialistas a encerrarse ahora en la Delegación de la Junta. El presidente de la Federación regional de Municipios (FEMP), Santiago Lucas-Torres, apuntaba ayer que la situación «no es nueva» (muchos consistorios no cobran del Gobierno regional desde 2009, con el PSOE en la Junta) y por ello ve en este suceso una clara intencionalidad política. Además, insistió en que no está habiendo ningún trato discriminatorio contra los alcaldes socialistas a la hora de abonar las facturas pendientes. Como dijo, «se está pagando con riguroso orden de entrada, según la ley», lo que pasa es que «unos consistorios no cobran desde 2009» y otros -en alusión a los del PSOE- sí recibieron pagos en 2011.
Y en este punto puso ejemplos de las «diferencias» de trato entre unos y otros en los últimos cuatro años de Gobierno socialista en la Junta. Sólo en materia deportiva, los del PSOE recibieron 126 millones frente a los 40 que llegaron a los del PP, advirtió.
Además, insistió en que tanto el Gobierno regional como el central «están trabajando» en buscar soluciones a los problemas de solvencia de los municipios, y recordó aquí la recién anunciada línea de ayudas del ICO para que los consistorios paguen a sus proveedores. Por ello, lamentó que la oposición esté utilizando «irresponsablemente» a sus alcaldes para «presionar a nivel político lo que no han ganado en las urnas».
En la misma línea se posicionó Cospedal. A su juicio, este encierro «no es por motivaciones exclusivamente económicas», ya que si fuera así «lo llevarían pidiendo desde hace ya muchos años».
Ante estas declaraciones, el PSOE ha anunciado que sus ayuntamientos en Castilla-La Mancha abandonarán la FEMP si su presidente, Santiago Lucas-Torres, no rectifica los «ataques» a los concejales y alcaldes socialistas.
Tratamiento de ayuntamiento socialista
En medio de este encierro-protesta del PSOE ciudadrealeño por los retrasos en los pagos de la Junta, volvió a salir a la luz pública un documento que llevaba varios años en los cajones de los partidos. Se trata de la denuncia presentada por parte del entonces coordinador general del IU en la región, Cayo Lara, ante la Fiscalía Especial para la Represión de los Delitos Económicos relacionados con la Corrupción por el llamado "caso Seseña". El PP pasó ayer de largo de las relaciones entre el PSOE y El Pocero -eso se verá en otros foros- y se centró en la conversación mantenida entre Lara y el actual alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, el 15 de junio de 2004 en el Hotel Beatriz de la capital. Un encuentro en el Page le ofrece a IU en Seseña «tratamiento de Ayuntamiento Socialista» si saca adelante el PAU.
Y «por esta expresión», la de "tratamiento de ayuntamiento socialista", se entiende «el fenómeno político tradicional, impulsado por el PSOE de Castilla-La Mancha desde su creación como Comunidad Autónoma, por el que los Ayuntamientos gobernados por el PSOE tienen mejor tratamiento administrativo y económico desde el Gobierno regional», según reza la denuncia.
Por ello, para el PP este documento demuestra que en el Gobierno de Barreda había «un tratamiento distinto de unos ayuntamientos a otros, y no debería de haberlo. Eso sí es un trato discriminatorio a unos alcaldes frente a otros», algo que ya no ocurre en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que «está tratando a todo el mundo por igual». Además, como concluyen, la pella con los ayuntamientos la dejó el PSOE y es el PP quien está tratando de solventarla «para todos».