A la cantidad de hectómetros cúbicos que tenga la «reserva estratégica» de agua se reduce la diferencia entre PP y PSOE para alcanzar un acuerdo que permita aprobar el Estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha.
Un texto que la semana próxima, con acuerdo con el PP o sin él, irá a ponencia en el Congreso y después a la Comisión Constitucional de la Cámara Baja para su posterior aprobación.
Lo único que falta por conocer es la respuesta del PP a la última oferta entregada por escrito la pasada semana a Soraya Saenz de Santamaría, donde no se fijaba una cantidad concreta en el tamaño de la reserva estratégica, y se indicaba a los populares que era un asunto que se podía negociar, con el fin de buscar una solución que satisfaciera a todas las partes. El PP ayer no había respondido a esta cuestión.
El tamaño de la reserva fue el tema que bloqueó un posible acuerdo hace un mes, cuando se entregó otro documento a la portavoz popular en el Congreso, en el que se fiajaba la cantidad de 6.000 hectómetros cúbicos, punto que fue frontalmente rechazado desde las comunidades del Levante.
Lo que si aparecerá, tanto en el preámbulo como en el articulado del texto estatutario, es que se fija una reserva estratégica para Castilla-La Mancha. En el preámbulo irá ampliamente explicado en qué consiste, y en el articulado se recogerá este extremo. «En ningún caso desaparecerá del texto», aclararon las fuentes consultadas por este periódico.
En el PSOE esperan una respuesta inmediata, y consideran que Soraya Saenz de Santamaría está reflexionando la decisión,
En el caso de que desde el PP no se responda, o se haga negativamente, los socialistas parecen decididos a sacar adelante la reforma con otros partidos, aunque insisten en que sería preferible hacerlo con el PP.