La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) aboga por un recorte de acuartelamientos que argumenta tanto en la escasez de personal como en la de medidas de seguridad. El secretario general de la delegación de Toledo de la AUGC, Francisco Javier García Peña, se mostró ayer favorable a este recorte en el número de cuarteles ya que, en su opinión, «sería más efectivo para la seguridad ciudadana».
Una seguridad que AUGC también reivindicó ayer para los propios efectivos y sus familias, advirtiendo de que «si no se mejoran las condiciones de seguridad de los acuartelamientos haremos un llamamiento a la sociedad y saldremos a la calle».
Concretamente habló de algunas medidas como la necesidad de dotar a las patrullas de guantes anticorte, realizar los traslados de los detenidos desde los acuartelamientos a los calabozos y juzgados en vehículos mamparas o mejorar la seguridad de los asientos en los vehículos celulares.
«No se trata de una mera reivindicación laboral, sino de la exigencia del derecho más fundamental al que aspiramos los guardias civiles y nuestras familias: el derecho a disponer de la máxima seguridad posible», aseguró.
Y es que, insistió García, «la Guardia Civil es el principal enemigo y perseguidor de la banda terrorista ETA, por lo que son objetivo prioritario de sus ataques».
En cuanto al estado actual de los cuarteles en Castilla-La Mancha, García Peña, aseguró que la situación de «muchos de ellos es lamentable».
Sin embargo, reconoció que el Gobierno regional ha invertido «bastante dinero» durante los últimos 4 años en su acondicionamiento. Asimismo, García Peña también reconoció el buen hacer del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, en la mejora de los medios laborales de la Guardia Civil.