Emilio Martín Aguirre
Acaba de finalizar el XXII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales que se ha celebrado durante cuatro días ¿Ha ido todo sobre ruedas o ha fallado algo?
En líneas generales se ha realizado todo como estaba previsto y estamos francamente muy satisfechos y agradecidos a las personas que han venido de fuera para participar en el encuentro. Cuando se echa el cierre, siempre se piensa que se podrían haber mejorado algunas cosas. Pero, sinceramente creo que todo ha salido a pedir de boca y la gente se ha ido encantada, hasta el punto de que algunos han expresado el deseo de volver en Semana Santa para presenciar las procesiones y vivir nuestra Semana de Pasión.
La ciudad también se ha volcado, porque francamente celebrar en verano, en septiembre, una procesión con pasos que representan la pasión, muerte y resurrección de Cristo no deja de ser un riesgo, en el sentido de que podrían haberse encontrado sin público en las calles. ¿Eran consciente de ello?
Sí. Pero estábamos seguros de que la gente iba a responder, aunque en honor a la verdad no imaginamos un respaldo tan grande porque hay gente de vacaciones y muchos de los ciudadrealeños que participan en la Semana Santa residen fuera y, lógicamente, sabíamos que no podíamos contar con ellos. Sin embargo, los ciudadrealeños, una vez más, nos han respaldado y también han demostrado ser muy hospitalarios. Los cofrades, que han venido de todos los puntos de la geografía española, desde Galicia a Huesca, pasando por Valencia, Granada y hasta de Ceuta (setenta ciudades), nos han dicho que se llevan una magnífica impresión de la ciudad y de sus habitantes. Además, nos confesaron que se han llevado una gran sorpresa porque no imaginaban que teníamos un patrimonio cofrade tan rico.
¿Con qué adjetivo calificaría el XXII Encuentro Nacional de Cofradías?
Irrepetible. Han sido cuatro días muy intensos en los que han procesionado cuatro pasos de Semana Santa juntos por primera vez, ya que no pertenecen a la misma hermandad ni desfilan el mismo día. También es la primera vez que el paso del Desprendimiento, la Virgen del Consuelo, el Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de Esperanza han estado en la catedral, situados frente a la patrona de la Ciudad Real, Santa María del Prado. Y, también, por primera vez el Cristo de la Buena Muerte, conocido como del Silencio, ha procesionado con música, escoltado por la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Prado. Hechos que se han producido por primera vez gracias al encuentro y que no volverán a repetirse. Por todo ello, creo que el encuentro ha propiciado momentos irrepetibles.
¿Cómo se decidió que fueran estos pasos y no otros los que ocuparan un lugar destacado en la catedral y formaran parte de la procesión que se celebró el pasado sábado?
Dispusimos unas normas y hubo un proceso de elección, en el que se eligieron los pasos para la procesión organizada en el marco del encuentro.
¿Cuánto ha costado organizar todo?
El presupuesto ha sido de 159.000 euros, 118.000 lo aportaron los participantes y el resto mediante subvenciones.
¿Y cuántas personas han participado?
Muchas. La Asociación de Cofradías al completo, cofrades y 150 voluntarios que nos han ayudado, por ejemplo entregando la documentación a los participantes en el encuentro.
¿Qué destaca de las conclusiones a las que han llegado?
Hemos reunido a gente de toda España, cerca de 600 personas, para debatir el futuro de la Semana Santa en unas jornadas muy participativas. Una de las conclusiones, a mi juicio, más importantes es que todos estamos de acuerdo en que hay que realizar un esfuerzo para evitar roces entre la Iglesia y los cofrades, y vivir la Semana Santa desde la fe, haciendo todo el año catequesis.
Hablando de roces, ¿Cómo es la relación de la Asociación de Cofradías de Ciudad Real y el resto de hermandades con la Iglesia?
Estamos en perfecta sintonía con el Obispado desde hace años. De hecho el obispo prior, Antonio Algora, ha participado activamente en el encuentro, ha presidido la misa en la catedral y otros actos, intervenido en la ponencia inaugural e incluso ha participado en otras ponencias haciendo preguntas.
Cambiando de tercio, ¿qué proyectos tienen entre manos?
Estamos haciendo un boceto para el futuro museo de la Semana Santa, el Ayuntamiento nos ha pedido que hagamos un pequeño esbozo de lo que queremos. También estamos preparando el curso cofrade que se inaugurará en octubre y organizando la misa por el eterno descanso de un hermano muy comprometido con la Semana Santa, Fernando Ruiz Abad, que falleció recientemente. Además, estamos colaborando con la ONG Manos Unidas en la construcción de un aula para escuela secundaria en Uganda, proyecto al que la Asociación de Cofradías ha destinado 6.000 euros.