Esteban Esquinas

"No se pueden descartar los trasvases si son necesarios"

Ana Pobes - domingo, 10 de febrero de 2019
"No se pueden descartar los trasvases si son necesarios" - Foto: Rueda Villaverde
La Tribuna de Ciudad Real entrevista al presidente del Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel

En octubre fue nombrado presidente del Patronato de las Tablas de Daimiel. ¿Cómo afronta este nuevo cargo?

Con espíritu de servicio y con el deseo de ser útil. Cabe recordar que el Patronato de Las Tablas de Daimiel es un órgano consultivo en el que se intenta dar voz, voto y presencia a una serie de entramados sociales, personas e instituciones para tener en cuenta su opinión a la hora de informar sobre cualquier asunto que las administraciones públicas, responsables de la gestión y administración de este espacio protegido, quieran llevar a cabo primando siempre la conservación del parque.    

¿Cuál es la situación actual del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel?

Gracias a las lluvias de marzo con 138 litros por metro cuadrado se alcanzó una máxima inundación de 1.200 hectáreas, pero partir de julio deja de entrar agua al parque, y coincidiendo con la sequedad, empieza a descender hasta 450 hectáreas a finales de octubre. En las últimas semanas, se ha notado una pequeña recuperación de esa superficie inundada a pesar de haber tenido los meses de diciembre y enero altamente secos. En estos momentos, hay unas 567 hectáreas encharcadas.  

Si llueve y entra agua se volverá a disfrutar de un parque rebosante de vida. ¿La situación es alarmante?

No, aunque cuando hablamos de un espacio tan vulnerable como es el Parque Nacional de Las Tablas, la preocupación debe ser permanente. La situación es siempre preocupante por la vulnerabilidad y por todos los elementos que tiene como es el régimen de pluviometrías, muy aleatorio y muy poco continuado en el espacio de años, sino también por la compatibilización de esos recursos con otras necesidades y los riesgos que todo eso conlleva. Siempre debemos tener una preocupación, y grande, pero solamente debemos alarmarnos cuando la situación sea realmente alarmante.    
El Guadiana empezó a aportar algo de agua a Las Tablas hace tan solo unos días.  ¿A día de hoy se contempla un trasvase o una batería de sondeos de emergencia para garantizar el encharcarmiento necesario?

El planteamiento de la posibilidad  de trasvases o aportaciones al parque se estableció hace unos años y se recogió más específicamente en el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), que se aprobó hace aproximadamente un año. Esa previsión va a existir siempre, y en el propio PRUG se establece que en el caso de que descendiese por debajo de las 600 hectáreas en primavera se pudiera hacer trasvases y si no, poner en marcha una batería de pozos que en su momento se creó con la finalidad de proteger la combustión de la zona de turbas. Medidas que para llevarlas a cabo dependerán de los informes que  la dirección y técnicos puedan aportar en la situación de cada momento. No se puede descartar nunca esos trasvases si son necesarios, entre otras cosas porque así lo recoge la propia normativa, pero a día de hoy parece que no es el momento. En todo caso, en cuanto al Patronato le llegue un informe en el que se prevea esa posibilidad de manera inminente se informará de ello. Confiamos en que la pluviometría de febrero, marzo y abril, que habitualmente son copiosas, pueda recuperar Las Tablas y si no habría que recurrir a las exportaciones externas.  

¿Los trasvases son eficientes?

Son más o menos eficientes, ya que el porcentaje del agua que se aporta y el que llega puede ser más grande o más pequeño en función del momento en que se produce. Cuanto menos evaporación exista y cuanto antes se hagan los trasvases, la eficiencia del trasvase será más alto. No se trata de esperar hasta el último momento, sino de fiarnos de las apreciaciones técnicas para hacer las solicitudes correspondientes en el momento más adecuado posible.
El problema del Acuífero 23 es que se saca más agua (extracciones) de la que entra y se recarga muy despacio dependiendo demasiado del nivel de precipitaciones de la zona. ¿Quizás hay que dar un respiro a este acuífero?

La situación y explotación de los acuíferos corresponde en este caso a la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). El acuífero tendrá un nivel más alto o más bajo de agua en función del régimen pluviométrico, aunque otro factor importante es el grado de extracciones. Si coincidiese un año de baja pluviometría con muchas extracciones, el problema podría ser grave y caótico. Para mantener ese equilibrio, la Confederación establece un plan de extracciones anual. En último periodo húmedo 2010-13 se experimentó una recuperación del nivel freático muy importante, y se notó en Las Tablas sustancialmente llegando a niveles históricos de 1.700 y 1.800 hectáreas inundadas. Es verdad que desde 2014 estamos atravesando un periodo seco, con unas aportaciones inferiores, y que el nivel freático en su conjunto, particularmente en Las Tablas, ha bajado un poco. Pero no podemos decir que el Acuífero 23 esté en un mal momento.  

¿El Organismo Autónomo de Parques Nacionales no solo mira por la cantidad de agua sino también por la calidad. ¿Cómo es a día de hoy ese agua?

Se han empezado a recuperar determinadas especies florísticas como las ovas gracias a una calidad del agua bastante mejor que en otros momentos. Eso es como consecuencia de la mayor concienciación y de determinadas actuaciones que se han llevado a cabo a través de las industrias agroalimentarias y los ayuntamientos, quienes han puesto el máximo interés para que la calidad del agua depurada sea la mejor posible. Y las industrias, como el caso de las bodegas, han asumido la responsabilidad de depuración de  sus residuos antes de verterlos en las depuradoras municipales. Todo ello, junto con los controles de la Confederación y los avisos del parque en caso de que llegue agua contaminada ha contribuido a la mejor calidad del agua, y esperemos que eso siga creciendo y aumentando.  

¿Y se ha recibido algún aviso de agua contaminada en el parque?

En el último año, la calidad de agua que ha entrado en el parque ha sido francamente buena, y la repercusión en la calidad de flora y fauna ha sido apreciable.  

El parque sufrió tiempo atrás vertidos en el Guadiana y el Azuer. ¿Se ha controlado esta situación?

Las diferentes actuaciones han contribuido fundamentalmente a la recuperación del aspecto general del parque con la ausencia de episodios de contaminación. El agua de Las Tablas es un agua no contaminada o muy poco contaminada. El parque tiene tres necesidades deseables; la cantidad de agua, la calidad y la concienciación social. Por muchas normas que existan, si se hacen de espalda a la sociedad, difícilmente serán eficientes todos esos controles que se llevan a cabo en pro de la conservación del territorio. Esa concienciación social es lo que está contribuyendo a que los vertidos se hayan reducido, la calidad de las aguas sean mejores y no se vea al parque como un enemigo que nos limita determinadas actividades, sino como algo necesario e importante.  

El Estado aún no tiene aprobados los presupuestos. ¿Pero cuánto se destina cada año a la conservación y mantenimiento de Las Tablas?

La normativa, los presupuestos y la ejecución de la gestión es competencia de los poderes públicos. El PRUG establece una serie de medidas y actuaciones necesarias de una inversión de a grosso modo de unos 25 millones de euros en diez años, por lo que tendría que tener un presupuesto de 2,5 millones al año. El presupuesto de este año para el parque aún se desconoce porque todavía no están aprobados los presupuestos del Estado. Soy consciente de que las dotaciones de los últimos años, quizás por la crisis, ha sido muy baja, por lo que desde mi punto de vista esos presupuestos deberían estar dotados como mínimo con las partidas necesarias para desarrollar e implementar el PRUG.
 ¿El Plan Rector de Uso y Gestión se aprobó hace aproximadamente un año. ¿En qué casos se ha tenido que echar mano a esta herramienta?

El Plan Rector de Uso y Gestión es una herramienta más sobre la que se concretan las medidas a llevar a cabo en un periodo de diez años. No es que la normativa que desarrolla sea novedosa sino que la concreta, de tal manera que facilita la labor de la gestión de la dirección en cada una de las medidas que pudieran tomarse en diferentes momentos. Y sí, a lo largo de estos meses ha sido muy útil a la hora de aplicar alguna medida de protección como la presencia de perros en la visita. Con ese principio de no molestar a la fauna no quedaba claro en la normativa, y con el PRUG se establece la prohibición de entrar con perros, por lo que estamos previniendo en vez de actuar a posteriori. Solo se permitirá la entrada de animales a aquellos que sean necesarios para personas con capacidades diferentes. También se ha echado mano de él para limitar el número de autocaravanas.

Cualquier espacio protegido es un gancho turístico, ¿es el caso de Las Tablas?

Claro que sí, y en el caso de este parque nacional es muy patente. Muestra de ello es que en 2018 ha aumentado considerablemente el número de visitas llegando casi a 200.000 visitantes, lo que supone más de un 15% con respecto al año anterior. Además, hay que tener en cuenta  que, en general, cuanto mejor es la situación medioambiental del parque más atractivo para los visitantes es acercarse a él. Y  como 2018 ha sido un año relativamente atractivo, pues evidentemente también se ha notado la influencia de visitantes.

¿Existe alguna afectación negativa por este incremento de visitantes?

Podría serlo si esas visitas fuesen descontroladas, pero gracias a la normativa y a la dirección del parque hay establecidas una serie de rutas por las que se puede conocer el parque, además de una serie de normas de comportamiento a tener en cuenta en esas visitas. Todo ello hace que no haya una afectación negativa, pero sería bueno que se incrementase el número de turistas no generalistas y captar posibles visitantes interesados en la naturaleza e incluso profesionales de los espacios protegidos. No solo porque a ellos no habría que concienciarlos de la necesidad de cuidar del entorno y del parque sino porque además serían divulgadores de los valores del parque y de su conservación.    

¿Cómo va la negociación entre la Junta y el Estado para que se haga efectivo el  traspaso de gestión del Parque Nacional de Las Tablas?

Desconozco cuál es la situación de esa negociación entre los dos gobiernos. La transferencia a administraciones más cercanas es positiva, y lo deseable es que se llegue cuanto antes a un acuerdo con la máxima garantía de eficacia y eficiencia, por lo que abogo por una transparencia, pero siempre y cuando sea suficiente en medios humanos, materiales y económicos necesarios.

¿Qué proyectos son los que se encuentran encima de la mesa?

En la próxima reunión del Patronato se abordarán varios informes como la redacción de un proyecto para mejorar los aparcamientos y los servicios públicos del centro de visitantes, que se habían planteado en 1980 para 48.000 visitantes y en estos momentos estamos en 200.000. Otro tema que está encima de la mesa es el de asumir los compromisos adquiridos en la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) en Espacios Protegidos, y desde el punto de vista faunístico se intentará recuperar el barbo cornizo y la cerceta pardilla. Además de continuar con la restauración de la Dehesa de la Duquesa, finca que adquirió el parque hace unos años y en la que se empezó a plantar encinas, también sería deseable la adquisición de más parcelas que aún no son propiedad del parque.

¿Qué futuro cree que le espera al parque?
Auguro un buen futuro, pero en definitiva va a ser el futuro que desee la sociedad en su conjunto. Si somos  conscientes de la necesidad de conservación de los espacios naturales, el futuro será halagüeño.    
 

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